-he oido socorro - dijo el hombrecito pinguino
- pues yo no y dudo que sea sordo porque te he oido a ti- dijo Trein
-eso es porque el es un superheroe- dijo la chica de negro
- ya lo se petarda solo me estaba quedando con él
si ya seguro... y los cerdos vuelan
- quereis parar mi cabeza me va a explotar con tanto socorro y ahora ademas vosotros discutiendo- dijo el hombrecito pinguino
Salieron a la calle y se encontraron con un desfile muy grande de gente que seguia a una chica con un sombrero puntiagudo. Cuando se hacercaron mas vieron que la chica estaba atada y se dirigia hacia una pira aun sin encender.
Trein pregunto a algunas personas porque la llebaban a la hoguera pero solo consiguio sacar que la chica era una bruja.
-en esta ciudad son un poco barbaros no creeis?
- no somos barbaros tenemos leyes y buenos politicos- dijo el hombrecito pinguino
- da igual hay que rescatarla, Trein tu entretenlos canta algo de rap, hombrecito pinguino tienes que estar atento para salvar a Trein ya que se destraeran de tal amnera que yo podre rescatar a la chica- dijo la chica de negro alejandose a todo correr ocultado en las sombras.
Cuando estuvo cerca de la chica, Trein se puso a cantar rap que criticaba la sociedad la gente asombrada por que alguien cantara rap y criticara su sociedad se distrajo el suficiente tiempo para que la chica de negro pudiera rescatar a la chica.
-¿Por que te iban a quemar?-pregunto la chica de negro
- soy periodista estaba investigando a los politicos de esta ciudad cuando me descubrieron, me pusieron este sombrero de bruja y pidieron que se me quemara a la poblacion, soy experta en infiltrarme por eso tengo bastantes apodos, supongo que no cal que os diga mi nombre real ya que hace mucho que dje de utlizarlo.
- si te parece te vamos a llamar bruixeta- dijo Trein en tono ironico
- por mi estupendo, he tenido apodos mas raros
-bienvenida al grupo bruixeta- dijo la chica de negro
TREIN
DEDICADO A TREIN...
Los dias fueron pasando y la chica de negro seguia teniendo solo de amigo al hombrecito pinguino asi que un dia que estaban los dos en un parque se encontraron con un rapero:
-Por fin os acercais creia que tendria que mandaros una invitacion-dijo el rapero
-pues haberte acercado tu si tanto te importamos -dijo la chica de negro
- eso hubiera demostrado que me importan los heroes y los villanos
- que costumbre mas encantadora habeis cogido los de esta ciudad en llamarme villana
-¿me tengo que reir? vaya trio mas patetico hacemos la escoria de la ciudad un superheros o deberia decir superbobo porque hace el bien sin recibir nada a cambio y una supervillana que no ha hecho nada malo, solo falta el arito que haga de ayudante - dijo el rapero
- no mejor llora porque te dejas al rapero que aunque sabe rapear se queja de cosas que no va a poder cambiar.Ahora enserio que haces aqui solo creia que los raperos erais escasos pero erais...
- se han ido toos pasan de esta ciudad donde ni siquiera se puede rapear en la calle sin que te detengan
- unete a nosotros asi acabaremos de completar "la escoria de la ciudad" y tendras a alguien con quien discutir
- vale petarda pero porque no tengo nada mejor que hacer, por cierto llamarme Trein...
Los dias fueron pasando y la chica de negro seguia teniendo solo de amigo al hombrecito pinguino asi que un dia que estaban los dos en un parque se encontraron con un rapero:
-Por fin os acercais creia que tendria que mandaros una invitacion-dijo el rapero
-pues haberte acercado tu si tanto te importamos -dijo la chica de negro
- eso hubiera demostrado que me importan los heroes y los villanos
- que costumbre mas encantadora habeis cogido los de esta ciudad en llamarme villana
-¿me tengo que reir? vaya trio mas patetico hacemos la escoria de la ciudad un superheros o deberia decir superbobo porque hace el bien sin recibir nada a cambio y una supervillana que no ha hecho nada malo, solo falta el arito que haga de ayudante - dijo el rapero
- no mejor llora porque te dejas al rapero que aunque sabe rapear se queja de cosas que no va a poder cambiar.Ahora enserio que haces aqui solo creia que los raperos erais escasos pero erais...
- se han ido toos pasan de esta ciudad donde ni siquiera se puede rapear en la calle sin que te detengan
- unete a nosotros asi acabaremos de completar "la escoria de la ciudad" y tendras a alguien con quien discutir
- vale petarda pero porque no tengo nada mejor que hacer, por cierto llamarme Trein...
HOMBRECITO PINGUINO
LA HISTORIA DE HOY SE LA DEDICO AL HOMBRECITO PINGUINO... HOY SERA EL PROTAGONISTA
¿Sabeis por que el blanco si le pones un poco de negro se nota mas que si al negro le pones un poco de blanco?
Pues vereis habia una vez un candidato a super heroe que aunque tenia buen corazon no tenia edad suficiente, entonces llego alguien nuevo a la ciudad iva de negro completamente y tambien llebaba antifaz y capa como el super heroe.
Toda la gente por su aspecto pensa que debia de ser muy diferente y mala ya que en aquella ciudad nadie llebaba nada negro asi que al principio na hablaron con ella para que se fuera pero se dieron cuenta de que eso no funcionaba asi que decidieron mandar al joven super heroe para que la echara.
Cuando se presento delante de la chica de negro y le pregunto porque iva de ese color cuando en esa ciudad nadie llebaba nada negro la chica le rrespondio queno veia motivo para no llebarlo y que esa ciudad era espantosa ya que a tachaban de supervillana.
A cambio de haber hablado con ella le dio su capa, el chico se quito su capa delante de toda la gente que habia ido a ver como echaban a la chica de negro de la ciudad y se puso la capa negra dando a la chica la de blanco la gente empezo a gritar y a exigirle que se la quitara, estaban tan ocùpados que no se dieron cuenta de que la chica se habia puesto la capa blanca.
La chica de negro pidio silencio a la gente y dijo desde ahora seras el hombrecito pinguino una de las mejores personas que he conocido nunca...
¿Sabeis por que el blanco si le pones un poco de negro se nota mas que si al negro le pones un poco de blanco?
Pues vereis habia una vez un candidato a super heroe que aunque tenia buen corazon no tenia edad suficiente, entonces llego alguien nuevo a la ciudad iva de negro completamente y tambien llebaba antifaz y capa como el super heroe.
Toda la gente por su aspecto pensa que debia de ser muy diferente y mala ya que en aquella ciudad nadie llebaba nada negro asi que al principio na hablaron con ella para que se fuera pero se dieron cuenta de que eso no funcionaba asi que decidieron mandar al joven super heroe para que la echara.
Cuando se presento delante de la chica de negro y le pregunto porque iva de ese color cuando en esa ciudad nadie llebaba nada negro la chica le rrespondio queno veia motivo para no llebarlo y que esa ciudad era espantosa ya que a tachaban de supervillana.
A cambio de haber hablado con ella le dio su capa, el chico se quito su capa delante de toda la gente que habia ido a ver como echaban a la chica de negro de la ciudad y se puso la capa negra dando a la chica la de blanco la gente empezo a gritar y a exigirle que se la quitara, estaban tan ocùpados que no se dieron cuenta de que la chica se habia puesto la capa blanca.
La chica de negro pidio silencio a la gente y dijo desde ahora seras el hombrecito pinguino una de las mejores personas que he conocido nunca...
UN ANTES Y UN DESPUES 2/2
El ladrón llevaba una especie de colgante, un mineral extraño de un color entre el lila y el negro, transparente. Me pregunto por que lo vello puede resultar a veces tan dañino. Ese colgante era una de las cosas más hermosas que había visto en mi vida. Sin embargo me debilitaba, era como un veneno para mí, pero lo anhelaba.
Le pregunté al ladrón, casi histérico, dónde había conseguido ese magnífico collar. Yo lo anhelaba, quería todo ese mineral para mí. Aun no sé si por puro egoísmo o para destruirlo, eso fue lo que pensé primero. Después cambié de dilema. ¿Qué hacer con esos dos ladrones? Creía haber leído en algún periódico un artículo sobre las cárceles de este país. Me pareció muy complicado llamar a la policía y tener que dar los detalles de cómo había detenido a los ladrones, y después pensé en ti, Ela. Si la policía hubiera acudido, me tendría que haber trasladado, no te hubiera vuelto a ver, por lo que decidí soltar a los ladrones a cambio del colgante y de un poco de información. Como comprenderás me la dieron ya que a cambio les prometí no llamar a la policía ni hacerles daño. De todas formas creo que no lo hubiera hecho, soy demasiado viejo, aunque tenga la apariencia de un joven, para hacer los tramites necesarios.
Si no llamaste a la policía, ¿qué hiciste con el collar? - Preguntó Ela.
Él continuó contando su historia:
El collar, pese a que yo deseaba ese objeto como alguien perdido en el desierto, desea encontrar la civilización. Como no sabía que hacer, decidí esconderlo, pero no en cualquier sitio, ya que quería poder ir a verlo cuando yo quisiese, pero a la vez que nadie lo pudiera robar, por lo que tenia que ser poco accesible para la gente que no fuera como yo. El primer sitio en que pensé fue en mi casa, pero podían entrar como aquella noche y mientras fuera de noche y estuviera yo en mi casa no me preocupaba, lo que me preocupaba más era el día.
Al final me decidí a ocultarlo en un museo. Ya sé que te preguntas por qué en un museo. Porque en los museos hay muchas piezas de valor inestimable y obras de gran belleza, y estaba seguro que pasaría inadvertido, era un lugar donde yo podía entrar fácilmente por la noche pero a la vez estaba vigilado por guardias de seguridad, por lo que no entrarían ladrones y si entraban no se fijarían en ese pequeño mineral.
Cogí el colgante de encima el piano, donde hasta ese momento había reposado. Observé la habitación a través de él, era tan hermoso mi piano, mi escritorio, mi nuevo ordenador, aunque no comprenda como puede haber personas que están horas delante de él sin hacer nada. Yo en cambio podría haber estado horas mirando el mundo a través de ese cristal, veía las cosas más oscuras pero eran diferentes, familiares y diferentes y me sentía tan normal.
Ela, ¿estás segura de que no tienes frío? Ya es noche cerrada, si quieres vamos a un bar y allí continuo mi historia.
De repente miró el reloj. Hacía más de una hora que estaba hablando él y Ela solo lo había interrumpido una vez. Miró a su alrededor y vio que la pareja de adolescentes ya no estaba. Miró a Ela, estaba expectante pero su expresión mostraba cansancio, por un instante vio la cara de la madre de Ela reflejada en su rostro, esto le hizo sonreír, el mundo de repente no le desencantó tanto. Incluso sintió como el mundo volvía a ser maravilloso sin necesidad de estar mirando por una piedra, no sintió la necesidad de ir a buscarla para ser normal y ver el mundo diferente.
- Sí, claro, pero sígueme contando la historia por favor.-Pidió Ela.
- Ela, el final de la historia no tiene importancia, lo que importa es la historia en si.- dijo él
- No lo entiendo.-dijo Ela.- ¿Eso significa que está en algún museo de la ciudad?
- Sí, Ela. Está en un museo de la ciudad, pero no tiene sentido que lo busques, es más, creo que ni siquiera yo lo tendía que ir a buscar.-añadió abriendo la puerta del primer bar que encontraron abierto y pensando que Ela estaba creciendo.
BUENO UNA PEQUEÑA NOTA MIA PORQUE HAY GENTE QUE LO HA LEIDO Y NO ENTIENDE LO DE QUE ELA ESTA CRECIENDO SI OS FIJAIS MAS ARRIBA PONE QUE VIO EN ELLA LA CARA DE SU MADRE POR LO QUE EL YA HABIA CONOCDO A SU MADRE CUANDO ERA JOVEN.
ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO AUNQUE POR AHORA NO TENGO MUCHO PUBLICO
Le pregunté al ladrón, casi histérico, dónde había conseguido ese magnífico collar. Yo lo anhelaba, quería todo ese mineral para mí. Aun no sé si por puro egoísmo o para destruirlo, eso fue lo que pensé primero. Después cambié de dilema. ¿Qué hacer con esos dos ladrones? Creía haber leído en algún periódico un artículo sobre las cárceles de este país. Me pareció muy complicado llamar a la policía y tener que dar los detalles de cómo había detenido a los ladrones, y después pensé en ti, Ela. Si la policía hubiera acudido, me tendría que haber trasladado, no te hubiera vuelto a ver, por lo que decidí soltar a los ladrones a cambio del colgante y de un poco de información. Como comprenderás me la dieron ya que a cambio les prometí no llamar a la policía ni hacerles daño. De todas formas creo que no lo hubiera hecho, soy demasiado viejo, aunque tenga la apariencia de un joven, para hacer los tramites necesarios.
Si no llamaste a la policía, ¿qué hiciste con el collar? - Preguntó Ela.
Él continuó contando su historia:
El collar, pese a que yo deseaba ese objeto como alguien perdido en el desierto, desea encontrar la civilización. Como no sabía que hacer, decidí esconderlo, pero no en cualquier sitio, ya que quería poder ir a verlo cuando yo quisiese, pero a la vez que nadie lo pudiera robar, por lo que tenia que ser poco accesible para la gente que no fuera como yo. El primer sitio en que pensé fue en mi casa, pero podían entrar como aquella noche y mientras fuera de noche y estuviera yo en mi casa no me preocupaba, lo que me preocupaba más era el día.
Al final me decidí a ocultarlo en un museo. Ya sé que te preguntas por qué en un museo. Porque en los museos hay muchas piezas de valor inestimable y obras de gran belleza, y estaba seguro que pasaría inadvertido, era un lugar donde yo podía entrar fácilmente por la noche pero a la vez estaba vigilado por guardias de seguridad, por lo que no entrarían ladrones y si entraban no se fijarían en ese pequeño mineral.
Cogí el colgante de encima el piano, donde hasta ese momento había reposado. Observé la habitación a través de él, era tan hermoso mi piano, mi escritorio, mi nuevo ordenador, aunque no comprenda como puede haber personas que están horas delante de él sin hacer nada. Yo en cambio podría haber estado horas mirando el mundo a través de ese cristal, veía las cosas más oscuras pero eran diferentes, familiares y diferentes y me sentía tan normal.
Ela, ¿estás segura de que no tienes frío? Ya es noche cerrada, si quieres vamos a un bar y allí continuo mi historia.
De repente miró el reloj. Hacía más de una hora que estaba hablando él y Ela solo lo había interrumpido una vez. Miró a su alrededor y vio que la pareja de adolescentes ya no estaba. Miró a Ela, estaba expectante pero su expresión mostraba cansancio, por un instante vio la cara de la madre de Ela reflejada en su rostro, esto le hizo sonreír, el mundo de repente no le desencantó tanto. Incluso sintió como el mundo volvía a ser maravilloso sin necesidad de estar mirando por una piedra, no sintió la necesidad de ir a buscarla para ser normal y ver el mundo diferente.
- Sí, claro, pero sígueme contando la historia por favor.-Pidió Ela.
- Ela, el final de la historia no tiene importancia, lo que importa es la historia en si.- dijo él
- No lo entiendo.-dijo Ela.- ¿Eso significa que está en algún museo de la ciudad?
- Sí, Ela. Está en un museo de la ciudad, pero no tiene sentido que lo busques, es más, creo que ni siquiera yo lo tendía que ir a buscar.-añadió abriendo la puerta del primer bar que encontraron abierto y pensando que Ela estaba creciendo.
BUENO UNA PEQUEÑA NOTA MIA PORQUE HAY GENTE QUE LO HA LEIDO Y NO ENTIENDE LO DE QUE ELA ESTA CRECIENDO SI OS FIJAIS MAS ARRIBA PONE QUE VIO EN ELLA LA CARA DE SU MADRE POR LO QUE EL YA HABIA CONOCDO A SU MADRE CUANDO ERA JOVEN.
ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO AUNQUE POR AHORA NO TENGO MUCHO PUBLICO
UN ANTES Y UN DESPUES 1/2
MAÑANA ES SAN JORDI POR LO QUE OS DEJO LA PRIMERA PARTE DE LA HISTORIA QUE HE PRESENTADO PARA CASTELLANO SI QUEREIS SABER COMO SIGUE YA SABEIS COMENTAR^^ Y ESPERAROS A LA SEMANA QUE VIENE:
Para qué apartarse” pensó. Aquel extraño que le pedía paso no sabía lo que había tenido que soportar aquellos últimos días, ni siquiera sabía quién era. Para qué ser cortés con un desconocido, con alguien con quien nunca has hablado y con quien probablemente no volvería a encontrarse nunca. Para qué malgastar energías diciendo unas banas palabras como buenas noches, si ni siquiera habían sido buenas y estaba seguro que no lo serían. Ni siquiera sabía si ese desconocido le devolvería el saludo o simplemente le ignoraría, hacía años que la gente había dejado de saludar a los desconocidos que les cedían el paso amablemente y podía contar con una mano la gente que le había dado las gracias esa semana. La educación se estaba muriendo y con ella la mayoría de las cosas buenas del ser humano, pensó entristecido. ¿Cómo podía haber llegado a esta situación de desencanto con el mundo? ¿Este siglo no tenía nada que ofrecerle? Las tecnologías habían aumentado, las condiciones de vida habían mejorado, enfermedades que antes eran incurables estaban erradicadas y el hombre había llegado a la luna y sin embargo los hombres y mujeres estaban más tristes, la gente no se sentía parte de un todo…
Eh tío, ¿te vas a apartar o me vas a tener aquí toda la noche?
Si, claro, pasa – dijo apartándose.
El desconocido le pasó rozando, ni siquiera se disculpó. Cuando el desconocido se alejó perdiéndose en la inmensidad de aquella ciudad, tan extraña y a la vez tan familiar, se puso en movimiento dirigiéndose a un parque cercano, se sentó en un banco enfrente de una pareja de adolescentes que se besaban. Al ver esa chica recordó de nuevo el desencanto y el por qué había empezado todo.
De repente apareció Ela, una chica que sabía la verdad sobre él y le pregunto que le había pasado ya que hacía días que no le veía. Él empezó a contarle su historia:
- Me acababa de despertar, el sol no se había ocultado aun pero le faltaba poco, me dirigí al comedor, una inmensa sala envuelta por centenares de libros, seleccione uno al azar de la inmensa estantería donde tenía libros de partituras y me dirigí hacia el piano. Comencé a pulsar esas maravillosas teclas de marfil y como por arte de magia toda mi casa quedo inundada de esa magnifica música. Disfrutaba tocando mi piano, no necesitaba pensar, simplemente la música fluía de mis manos. Era como si fuera un gran escritor que al poner la palabra adecuada en el sitio adecuado creara magníficas historias.
Entonces escuché algo, un leve susurro en la escalera. Eso puso todos mis sentidos alerta, no paré de tocar el piano para no alertar a los intrusos, que supuse no se abrían percatado de que yo sabía desde el momento en que entraron, que estaban en mi casa.
Antes de que entraran en la habitación donde estaba tocando yo, les saludé y les dije que no sabían en qué casa se habían metido. Poniéndome en pie, ellos me miraron asustaos un breve momento y yo les sonreí acercándome a ellos con pasos firmes. No comprendí su cara de miedo, cuando estuve a dos pasos de ellos sacaron una pistola y dispararon. Esquivé la bala, eran simples aficionados, pero eran unos simples aficionados que habían entrado en mi casa y por lo tanto tendrían que pagar por ello. No sé muy bien que expresión puse pero al verla empezaron a chillar. Me acerqué más a ellos para examinar si llevaban algún tipo de arma más, pero primero les até las manos para que no pudieran hacer nada. No me costó mucho ya que solo eran dos, uno de ellos me dijo que tenia una mujer e hijos a lo que le respondí que no era mi problema y empecé a registrarles. Me sorprendió mucho lo que llevaban, una cuerda, un martillo, la pistola con la que me habían disparado y una pata cabra, pero al llegar al cuello del segundo me sentí debilitado. ¿Qué era eso que me hacía sentir así?
LA SEMANA QUE VIENE LA RESPUESTA Y LA CONTINUACION DE LA HISTORIA
Para qué apartarse” pensó. Aquel extraño que le pedía paso no sabía lo que había tenido que soportar aquellos últimos días, ni siquiera sabía quién era. Para qué ser cortés con un desconocido, con alguien con quien nunca has hablado y con quien probablemente no volvería a encontrarse nunca. Para qué malgastar energías diciendo unas banas palabras como buenas noches, si ni siquiera habían sido buenas y estaba seguro que no lo serían. Ni siquiera sabía si ese desconocido le devolvería el saludo o simplemente le ignoraría, hacía años que la gente había dejado de saludar a los desconocidos que les cedían el paso amablemente y podía contar con una mano la gente que le había dado las gracias esa semana. La educación se estaba muriendo y con ella la mayoría de las cosas buenas del ser humano, pensó entristecido. ¿Cómo podía haber llegado a esta situación de desencanto con el mundo? ¿Este siglo no tenía nada que ofrecerle? Las tecnologías habían aumentado, las condiciones de vida habían mejorado, enfermedades que antes eran incurables estaban erradicadas y el hombre había llegado a la luna y sin embargo los hombres y mujeres estaban más tristes, la gente no se sentía parte de un todo…
Eh tío, ¿te vas a apartar o me vas a tener aquí toda la noche?
Si, claro, pasa – dijo apartándose.
El desconocido le pasó rozando, ni siquiera se disculpó. Cuando el desconocido se alejó perdiéndose en la inmensidad de aquella ciudad, tan extraña y a la vez tan familiar, se puso en movimiento dirigiéndose a un parque cercano, se sentó en un banco enfrente de una pareja de adolescentes que se besaban. Al ver esa chica recordó de nuevo el desencanto y el por qué había empezado todo.
De repente apareció Ela, una chica que sabía la verdad sobre él y le pregunto que le había pasado ya que hacía días que no le veía. Él empezó a contarle su historia:
- Me acababa de despertar, el sol no se había ocultado aun pero le faltaba poco, me dirigí al comedor, una inmensa sala envuelta por centenares de libros, seleccione uno al azar de la inmensa estantería donde tenía libros de partituras y me dirigí hacia el piano. Comencé a pulsar esas maravillosas teclas de marfil y como por arte de magia toda mi casa quedo inundada de esa magnifica música. Disfrutaba tocando mi piano, no necesitaba pensar, simplemente la música fluía de mis manos. Era como si fuera un gran escritor que al poner la palabra adecuada en el sitio adecuado creara magníficas historias.
Entonces escuché algo, un leve susurro en la escalera. Eso puso todos mis sentidos alerta, no paré de tocar el piano para no alertar a los intrusos, que supuse no se abrían percatado de que yo sabía desde el momento en que entraron, que estaban en mi casa.
Antes de que entraran en la habitación donde estaba tocando yo, les saludé y les dije que no sabían en qué casa se habían metido. Poniéndome en pie, ellos me miraron asustaos un breve momento y yo les sonreí acercándome a ellos con pasos firmes. No comprendí su cara de miedo, cuando estuve a dos pasos de ellos sacaron una pistola y dispararon. Esquivé la bala, eran simples aficionados, pero eran unos simples aficionados que habían entrado en mi casa y por lo tanto tendrían que pagar por ello. No sé muy bien que expresión puse pero al verla empezaron a chillar. Me acerqué más a ellos para examinar si llevaban algún tipo de arma más, pero primero les até las manos para que no pudieran hacer nada. No me costó mucho ya que solo eran dos, uno de ellos me dijo que tenia una mujer e hijos a lo que le respondí que no era mi problema y empecé a registrarles. Me sorprendió mucho lo que llevaban, una cuerda, un martillo, la pistola con la que me habían disparado y una pata cabra, pero al llegar al cuello del segundo me sentí debilitado. ¿Qué era eso que me hacía sentir así?
LA SEMANA QUE VIENE LA RESPUESTA Y LA CONTINUACION DE LA HISTORIA
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